La coartada del Estado palestino
Por Marcelo Birmajer
Al concederle a la secta islamonazi Hamas en Gaza y a la dictadura islamonazi de Abbas en Cisjordania el status de Estado, en detrimento del Estado judío, la España de Pedro Sánchez, la Noruega de Store y la Irlanda de Harris –todos ellos no casualmente autodenominados y autopercibidos “de izquierda”– están actuando como si la Noruega de Quisling, la España de Franco y una Irlanda ucrónica gobernada por el nazi inglés Mosley hubieran reconocido la soberanía e independencia del Reich en 1945, previo al suicidio de Hitler y la rendición incondicional del almirante Doenitz, en oposición al avance y la victoria aliada.
No están favoreciendo la soberanía democrática de un Estado palestino respetuoso de la paz y la convivencia entre las naciones y entre sus propios ciudadanos: solo están favoreciendo la persistencia y expansión del islamonazismo en el mundo. Noruega fue uno de los primeros países invadidos por los nazis en 1940. España logró resistir al intento nazi de sumarla a la Segunda Guerra Mundial, pero fue atacada en varias ocasiones por los islamonazis en los siglos XX y XXI. También Noruega padeció ataques islamonazis. Ambas naciones están en vilo por la enorme cantidad de islamonazis, camuflados en la coartada de la inmigración, que han ingresado a su territorio soberano para acabar con sus respectivas democracias e implantar la Sharía, la ley femicida, antijudía y antiliberal que millones de islamonazis intentan imponerle a Europa. Irlanda tuvo un continuado diferendo contra Winston Churchill, el indudable salvador del mundo libre entre 1939 y 1945. Pero sostenemos la ilusión de que los actuales líderes de la Irlanda libre y democrática no consideran la alianza con los islamonazis como un modo de ratificar su independencia. El apaciguamiento frente al islamonazismo solo traerá resultados como los de Chamberlain con Hitler en 1938 en Munich: la peor guerra que recuerde la humanidad en toda su historia. La Shoá. El sometimiento de los pueblos libres a la bota nazi durante cinco años. No se puede permitir esa repetición.
Convocamos a los españoles, a los noruegos y a los irlandeses a oponerse al colaboracionismo de cada uno de sus respectivos gobiernos con el islamonazismo. Proteger su prosperidad y libertad como ciudadanos necesariamente los convoca a aliarse con Israel, en este momento en la vanguardia del mundo libre, en la lucha contra el islamonazismo. No hay alternativa: o nos defendemos juntos como hombres, o perderemos nuestra libertad. Es una entelequia inventar en Abbas un demócrata: es tan islamonazi como los líderes de Hamas, ocupando el lugar estratégico de la pasividad militar en esta coyuntura, mientras sostiene su agenda antijudía y antidemocrática, a la espera de una oportunidad como la de Hamas del 7.10.2023. No lo permitamos.
23 de mayo de 2024
